La comida marroquí en pocas palabras
Tres ideas explican casi todo lo que hay en una mesa marroquí. Primero, la paciencia: los guisos se cocinan a fuego lento horas en tagines de barro tapados hasta que la carne se rinde. Segundo, el equilibre: lo dulce con lo salado — ciruelas con cordero, miel con pollo, azahar en una sopa de carne picada. Tercero, el pan como cubierto, porque la mayoría de los marroquíes comen del plato compartido con la mano derecha.
Las mezclas de especias hacen el trabajo silencioso: el ras el hanout puede llevar treinta ingredientes, pero comino, azafrán, jengibre, cúrcuma y limón en salazón son el eje cotidiano.







